El Seat 600, el coche que motorizó España
Si este artículo ha llegado a tus manos te gustará. Ya seas un simple enamorado del Seat 600, seas un orgulloso propietario de uno o en su época, te sentases en sus recogidas plazas pequeñas. Te contaré la historia del Seat 600 mientras te cuento la mía. Intentaré no contarte lo de siempre.
Te voy a resumir mucho su historia, el Seat 600 es un coche de Fiat, construido bajo licencia en la zona franca de Barcelona. Dante Giacosa, fue su diseñador. En Europa, más concretamente en España, había crisis, las guerras todavía estaban en las miradas de muchas personas. Franco y el INI decidieron entonces apostar por Seat, que anteriormente fabricó el precioso 1400 y en 1957 se lanzó el coqueto Seat 600 N. Este modelo de 600, el primero, es el que más se asemeja al Fiat 600 que por si no lo sabéis, no solo se fabricó en Italia, también lo hizo en otros países europeos y sobre todo, se fabricó en Argentina siendo casi tan querido como en España. Al otro lado del charco, lo llamaban fitito, aquí lo llamábamos seilla, pelotilla incluso ombligo, porque se decía que todo el mundo tenía uno.

¿Qué diferencias hay entre los Seat 600?
Por mucho que unos te parezcan más grandes que otro, todos son iguales de tamaño. La versión N es la que más se diferencia visualmente, el primero de los Seat 600 como podéis ver en la foto de arriba, se diferencia en los tapacubos, los más pequeños de todos los modelos, el paragolpes que no lleva goma en las mascotas como en otros modelos mas «modernos».Los intermitentes del modelo N son tipo lágrima. Los pilotos delanteros y traseros también son distintos, que a su vez aunque parezcan iguales, no son iguales que los D, al menos los D de segunda serie porque amigo lector, solo los más frikis del modelo, sabrán que dentro de cada modelo había entreseries.
Siguiendo con el Seat 600 D, junto a todo lo anterior, sobre todo se diferencia de los modelos E y L especial en la apertura de las puertas. Tanto el N como el D, son los llamados mirabragas o puerta suicida. Además de la puerta, la ventana no tiene, la ventanita pequeña que si tienen el E y el L y que sirve sobre todo para que el coche no se empañe.
El N y el D primera serie, tenían el deposito cuadrado, hasta el D segunda serie, no se colocaría el deposito rectangular, como sabeis, siembre en la parte delantera. Recordad que el Seat 600 es tracción trasera y tiene el motor atrás. Otras diferencias reseñables del primero de los Seat 600, es la forma en la que se abaten los asientos, en el N y el D primera serie, no se levanta el asiento entero como el resto, solo la mitad y además son diferentes. La forma de arrancar el coche también es distinta, en N lleva la palanca de arranque debajo del freno de mano. La bigotera también es distinta, un N o un D tiene que llevar doble bigotera.

En la foto de arriba, tienes un Seat 600 L especial. Había una versión extras con luneta térmica. La única diferencia exterior reseñable respecto al E, que es el que tiene la puerta igual, es la pieza trasera negra, bigotera y si es un E primera serie la manilla de la puerta. Por dentro se diferenciaban en el salpicadero, el motor del L especial llevaba un colector distinto al E. He escuchado alguna vez, que la relación de marchas del E y el L es distinta, pero no lo sé con certeza. Sin duda los Seat 600 más valorados son los más antiguos.
Mi primera vez en un Seat 600
Sin duda, es algo que recordaré toda la vida. Yo no nací enamorado del Seat 600, a ser verdad, antes de comprar uno era un coche que no me llamaba mucho la atención. Pero hay varias cosas de él que me han enamorado por completo.
La primera vez que conduje un Seat 600, fue la primera vez que compré uno. Me lo traje por la noche, había leído que de refrigeración eran delicados. Más adelante, descubrí que llevando el radiador limpio y la correa del ventilador con la tensión correcta, no tiene por qué calentarse siempre y cuando la bomba de agua funcione bien. Una de las primeras cosas que me enamoró del Seat 600 es la siguiente. Iba de madrugada, por una autopista casi sin luz, había luna llena. Tenía que poner la luz del móvil para ver cómo iba de temperatura, cuanta gasolina me quedaba. La gente, mucha, demasiada, me iba dando las largas. A menudo paraba, ¿se habrá fundido alguna luz?. Paraba, todo correcto, salía de nuevo, de nuevo largas y pitos. Aquello propició un viaje incomodo, pero más adelante he caído en la cuestión.
La gente que me adelantaba, me encendía las luces para saludarme. No encontrareis otro coche más querido y popular en España. Precisamente, las historias que me cuentan los más mayores, los artículos que leo, los clubs, la gente que me para por la calle cuando circulo con mi Seat 600 hace que me haya enamorado de él. Puede parecer poca cosa, pero este tipo, es un tipo grandisimo. El solo motorizó sobre cuatro ruedas a la España de los 60. Muchas personas, gracias al Seat 600 empezaron a viajar, descubrieron la playa, podían ir a ver familiares. Es espectacular. Para colmo, también tuvo importancia en las dos ruedas. Debido a su éxito de ventas, ya no se vendían motos grandes y el Seat 600 es la causa de que en España, se vendiera el Vespino.

Pero el amor hacía este ilustre vehículo no queda ahí. Se conduce de forma muy agradable, sobre todo en ciudad, su sonido, su primera no sincronizada. Pero lo que más me gusta, es su sencillez mecánica. Con casi ningún otro coche clásico tienes el acceso al motor que tienes en un Seat 600. En un Seat 850, es más difícil. Puedes cambiar la correa de forma muy sencilla, echar aceite, comprobar los platinos o cambiar las bujías. El motor de arranque lo tienes detrás del asiento trasero, de fácil acceso, para ponerle unas escobillas si empieza a fallar. Lo cierto es que es una delicia. Todas las personas que compraron un Seat 600 nuevo, tienen ciertas nociones de mecánica. El 600 invitaba a «meterle mano».
¿Qué problemas puede tener un Seat 600?
Un Seat 600 bien mantenido, te lleva al fin del mundo a su ritmo. El único invonveniente, es que tendrás una potencia escasa como para ir a 70 u 80 , 90 km/h quizá. Por mi experiencia, los problemas principales que puedes tener son: de frenos, al ir a la ITV y tengas la frenada descompensada. Igual se ha ido algún bombín, hay que acercar la zapata o lijar el tambor.
La refrigeración, sin ser un problema principal, también hay que tener cuidado. Quizá sea demasiado, pero yo desmonto antes de que llegue el verano el radiador, lo llevo a limpiar por unos 50 euros y le cambio el líquido refrigerante. La correa de la bomba de agua, se la pongo nueva también. Si lo haces tú, sin contar tu tiempo, te costará 100 euros o menos. Por cierto, otra diferencia de los primeros Seat 600, es que estos no llevan vaso de expansión.

Más allá de mantenimientos habituales, nunca he tenido problemas o roturas extrañas con un Seat 600. Llevando los platinos bien, bujías y condensador. Hay gente que ha tenido problemas con el regulador o la dinamo y le ha puesto un alternador. Yo nunca he tenido problemas de ese tipo. Una cosa importante, es que le pongas aceite 20/50.
Los otros Seat 600
Además de los que te voy a nombrar, el 600, ha sido puesto al servicio de muchas preparaciones. Sobre todo, aunque hay otros motores como el del Autobianchi, se le suele poner el motor del Seat 127, que rinde cuarenta y pico cv y ya es otra cosa. Dicen los más entendidos, que este motor, es el que mejor le queda al 600. Recuerda si se te pasa por la cabeza, que ponerle un motor de un Seat 850 es más complicado: gira al revés.

Pero más allá de la competición, hubo varias versiones del Seat 600 genuinamente españolas. Por ejemplo, el Seat 800 del carrocero Costa, dispuesto a contrarrestar al Renault 4. En muchas ciudades de España, los Seat 800, el Seat 600 de cuatro puertas eran microtaxis. La diferencia principal del Seat 800, además de sus cuatro puertas, es que es unos centímetros más largo. Había un Seat 600 descapotable, con el techo tipo 2cv de lona, también uno 600 comercial. Otros modelos de carroceros de distinta índole, hicieron del 600 un buggy como el modelo ranny, el Conti, la furgoneta Serra tipo Formichetta, los Serra o los Milton, un bonito descapotable/cabrio sobre la base de un 600.
¿Cómo se conduce un Seat 600?
Es más fácil de lo que parece. Tienes que tener en cuenta sobre todo, su primera no sincronizada. Para meter primera para completamente, si no rascará y te hará saber que no lo has hecho bien. Te sientas en el pelotilla, intentas echar atrás el asiento pero no puedes, está todo muy duro. Te falta espacio, pero tienes que tener en cuenta que vas en un Seat 600. Te colocas el cinturón, notas que no son muy seguros. Arrancas el Seat 600, de la palanca si es un N, del centro del salpicadero o del clausor si es uno de los últimos modelos.
Al arrancar, notarás el sonido del motor atrás. meterás primera y soltarás poco a poco el embrague. El sonido de la primera marcha es característico. Seguramente tengas el primer fallo al poco de montarte en un Seat 600, cambiarás a segunda demasiado pronto, como harías con tu coche moderno. Con veintitantos cv, tienes que estirar un poco las marchas, aprovechar inercias
