¿Hacia dónde va la automoción?

Si eres un apasionado a lo coches, te preocupará su deriva. Sin duda cada vez, podemos decir que son mejores: son mas seguros, eficientes, equipados… Pero hay un concepto clave, se nos clava en el corazón a todos los buenos aficionados a los coches: los nuevos modelos, cada vez más, son coches carentes de pasión.

Hacia dónde va el futuro de la automoción

Como ya sabéis, hay una carrera veloz hacia la eletrificación. Se dice, que la fecha clave será el 2025, pero os aseguro que será más tarde: hasta 2035 o 2040, se seguirán vendiendo algunos coches con la gasolina, como combustible principal. Ya advirtió Italia, con todo su músculo en el sector, lugar donde se crean los coches más pasionales del mundo, ya ha dicho que será incapaz de llegar a las fechas impuestas por la UE. Bueno, quien dice UE, dice Alemania, que es la mayor interesada y benefactora en electrificar todo.

El futuro, no solo girará sobre una energía alternativa: electricidad, hidrógeno. También cambiarán muchas cosas, sobre todo en la forma y uso que se le da al coche, pero también en cómo se adquiere. Hace algunos años, empezaron a llegar a las grandes ciudades formas de movilidad, bajo suscripción. Esta es la forma, que parece que predominará. Por diversas causas, sobre todo entre los jóvenes, no se tiene en cuenta el tener que comprar un coche o una moto. Si vives en ciudades como Madrid o Barcelona, con una app puedes tener una moto, un coche, una bicicleta o un patinete para moverte.

Esta práctica repercute directamente en quienes nos gusta tener un coche en propiedad. Lo primero, porque no tendrás sitio para aparcar. Sin ir más lejos, en frente de mi casa tengo siempre las plazas para aparcar ocupadas por motos de alquiler, patinetes y otros objetos de difícil identificación. Además, quien suele llevar estas formas de movilidad, no les importa mucho el estado de esta. Patinetes aparcados en cualquier sitio, smart de carsharing aparcando al toque sin dejar espacio para que el coche particular pueda salir, motos medio tiradas en las aceras, un verdadero caos que hace que quien tenga coche tenga complicado aparcar en la calle: por sitio y por salvaguardar la integridad de su vehículo.

Seat 850 en Madrid, subiendo hacia la Calle Mayot

Creo, que los coches se venderán a golpe de click. Los concesionarios tienden a desaparecer, entre otras cosas, porque necesitarán ajustar costes. Se venderán menos coches, cuando sean eléctricos, podrás tenerlo en propiedad, pero sobre todo, el mercado tiende a que tengas una especie de suscripción llamado toda la vida renting. Dentro de poco, para tener un coche caso, lo harás con un móvil y será algo más flexible. Pienso que excepto para los amantes del mundo del motor, el coche en propiedad y de gasolina esta muerto.

Causas de la muerte de muerte de la combustión y la propiedad

Propiedad y combustión, son casi dos palabras en este caso del mismo campo semántico: la pasión. Uno no compra un coche si no es porque quiere, lo necesita, le apasiona y entiende, que tener un coche en propiedad da mucha más satisfacción personal que alquilarlo, hacer carsharing o tenerlo de renting. ¿Cuáles pueden ser esos motivos? son bastante pasionales e irracionales. Si fuéramos máquinas, de esas que quieren un mundo perfecto, llegaríamos a la conclusión de que tener un coche en propiedad no es lo optimo. Pero somos personas, seres humanos, no robots por mucho que se empecinen algunas ideologías.

Para empezar, con un coche en propiedad, tienes la satisfacción de haber conseguido un objetivo. Antes, no demasiado, nuestro mayor anhelo era sacarnos el carnet para tener nuestro coche y hacer de él nuestra pequeña patria, servirnos del coche para viajar y sentirnos un poco más libres. Ese anhelo parece haberse esfumado de muchos jóvenes, que ven un problema más que un beneficio el tener un coche en propiedad. Todo auspiciado por políticas que verdaderamente lastran a una persona, que con su trabajo y esfuerzo, compra un coche con todo lo que ello implica: impuestos, puestos de trabajo etc.

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Esas ganas por tener un coche, han cambiado sin duda. Junto a ello, nos encontramos con una economía distinta. Estamos en una encrucijada, por algún motivo o varios en realidad, muchas personas ni trabajando dos miembros de la familia, son capaces de satisfacer sus necesidades básicas. Junto al derrumbe de la propiedad en la automoción, parece que ese concepto de propiedad se derrumba también en otros bienes como por ejemplo la vivienda.

Destruido el concepto de propiedad, entramos en el mundo de tenerlo todo, sin tener nada. Nos adentraremos en una época de suscripciones como por ejemplo las plataformas musicales tipo Spotify. Con Spotify, Netflix, Amazon, tienes todo el cine y la música que tu cuerpo pueda asimilar. Tienes tanta abundancia, te habrá pasado, que llega un momento que no sabes que poner. Sin embargo, en cuanto dejes de pagar un mes, dejarás de tenerlo todo y pasarás a no tener nada.

En cierto sentido, todo va dirigido, el coche también, a la esclavitud de la suscripción. En el caso del coche además: cada vez que entres tendrás que austarte todo a tí porque antes habrá entrado otra persona, tendrás que buscarlo por la ciudad, no lo tendrás tan limpio como quieras ni mantenido, tendrás un límite de lugares donde puedas ir a por él incluso, podemos correr el riesgo de que ante la demanda, no sea sencillo encontrar un coche.

El clima como excusa

Que hay que cuidar el planeta, es algo razonable, entendible y en lo que tenemos que participar todos. Pero, ni las medidas para cuidarlo me parecen apropiadas, ni creo que el automóvil o transporte privado sea el problema hasta tal punto, que el cambio climático y sus soluciones, se conviertan no en una serie de soluciones o alternativas, sino en un dogma sectario, cohercitivo y privativo.

Parece que todo atiende, no al noble fin de tener un planeta más limpio, sino a intereses económicos espurios. Esto de la electrificación y la suscripción como nuevos métodos en la relación conductor-coche, no es un plan para cuidar el planeta, es un plan de venta, económico. Además, Europa tiene un problema con su egemonía en el mundo del automóvil: hacer un coche eléctrico es mucho más fácil y cualquiera puede hacer un buen coche eléctrico. Por eso las marcas tradicionales, mientras presentan su electrodoméstico, hacen incapié en su historia y pasado, como salvaguarda de la fidelidad y que en alguna ocasión fueron coches apasionantes. El mayor enemigo de Europa, es China, que tiene una oportunidad para darle la vuelta a la tortilla en el mundo de la automoción. Pero además de esto, el clima como excusa tiene varios pintos problemáticos.

Lo primero, porque si realmente importara nuestro planeta a quienes intentan imponernos una ideologia por encima de la que puedas tener tu o yo que es el coche como elemento de disfrute, pasional y artístico, harían mucho más para preservarlo. Que nosotros tiremos a la basura nuestros coches de gasolina o diesel, nos compremos un eléctrico y seamos eficientes en todo lo que hagamos por encima de la pasión e irracionalidad que hace al humano, ser humano, no hará que el planeta mejore o se salve. Mientras que una parte del planeta, sobre todo Europa, se enfasca en un mundo verde, los demás, el resto del mundo, sigue viviendo en el «viejo mundo». Unos, como Estados Unidos, porque les da la gana y resulta complicado por mentalidad, dejar de hacer un Hemi v8 de 5 litros. Otros, como los paieses en vias de desarrollo, porque les da absolutamente igual lo verde y tienen razón. Se puede decir, que nosotros en su momento, no teníamos la limitación de lo verde.

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Si realmente a quienes nos dicen que no tengamos un coche en propiedad pasional les importara el planeta, las acciones tendrían que ser mucho más globales. Por otro lado, esto es una opinión personal, mientras que a las clases medias se les priva de tener un coche de combustión, nos obligan a tener una velocidad de 30 km/h en ciudades y un sinfín de coacciones a la libertad más, la parte más afortunada dinerariamente hablando de la sociedad, sigue disfrutando del viejo mundo en su gran mayoría. Me explico, mientras Amazon te adoctrina para ser verde, el Sr Bezos se compra un yate con helipuerto. Mientras que los gobiernos y Ayuntamientos de cualquier ciudad, te privan de poder pasar con tu coche de combustión, siguen manteniendo sus coches de más de 4 cilindros blindados como coche escolta o gubernamental. ¿A cuantos de esos que te dicen que hay que ser verde, les ves realmente siendo verdes?

La estupidez humana

Cuando en la vacunación nos dicen que tenemos que llegar a la inmunidad de rebaño, es revelador. En realidad el ser humano, es un poco borrego. Junto a todo lo anterior, a la mayoría de los compradores de cosas, en este caso coches, les mueven las modas.

Recuerdo una novia que me decía, que le gustaba el Golf TDI, ¿TDI? pregunté. En realidad ella quería un TDI sin saber muy bien que significaba, porque lo veía por todos los lados. Recuerda que los gobiernos de turno, hace no demasiado, fomentaban la compra de los diésel que ahora demonizan. La moda en estos momentos de lo verde, de lo «sostenible», penetra en las mentes con menos fundamento o al menos en este caso, menos apasionadas con el mundo del motor. No es extraño, que el comprador de un coche lo quiera híbrido no porque tenga que entrar en una ciudad, sino porque la palabra híbrido se ha propagado como en su día las siglas TDI.

Luego hay mucha desinformación y han provocado, que en lo que en mi época era ser un pardillo, ahora sea de ser un ser integro. Mi suegro, sin ir más lejos, se vanagloria de reciclar en 20 cubos de basura distintos, mientras esos cubos están protegidos con bolsas de plástico que luego se tiran al contenedor correspondiente. No sé si me seguís..

Sea como fuere, personalmente me entristece hacia donde deriva lo moderno, no porque sea un negacionista de la evolución sino por muchos motivos, los cuales, haría que me saliese del tema. Nos quieren ecológicos y veganos, porque ahora resulta que la carne roja es mala. ¿Has visto algún vegano sonreir?

Seat 800 apunto de entrar a Telecinco

¿Perderemos la historia que contar?

Bien, el inexorable futuro nos presenta coches eléctricos por suscripción a golpe de click. En una hora lo tendrás en casa. Sin embargo, mientras que los más comprensivos dicen que las historias se transformarán, yo pineso que se perderá.

Es como ir a comprar un disco o usar Spotify. Yendo a comprar un disco, lo tengo fisicamente y he vivido una historia que podrá contar cada vez que vea su portada. Ahora todo tiende a contarse desde una lúgubre habitación de youtuber ¿Has escuchado alguno? pensarás por mucho que nos hagan verdes, realmente no hay futuro en este planeta.

Nos dejan si propiedad, sin pasiones y sin recuerdos. No te parece que ¿nos quieren convertir en máquinas?. Una máquina no tiene libre albedrio, es predecible y hace lo que quieren que hagas. ¿Has comprado alguna ve un coche? esa sensación de ir a por él, ya sea nuevo o de segunda mano, arrancarle y llevarlo es una pasada. Es un momento, en el que podrías escribir una página llena de sentimientos. Pues eso en el futuro, parece que también va a desaparecer. Pero no te preocupes, con un poco de suerte estaremos criando malvas antes de que todo se ponga tan complicado y siniestro, sin embargo, ¿qué vida les espera a nuestros hijos, será la primera generación que vive peor que sus padres?

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