Hoy os traemos la prueba de otro incunable del mundo del coche clásico. El cuatro latas, en su versión Clan. Este Renault 4 fabricado en el 92 supone el último suspiro de este mítico modelo. Desde los años 60, ha vivido como un coche duro. Creemos que es el primer Suv, por sus formidables capacidades off road.

El Renault 4 es un coche muy querido en España, en su versión FASA el GTL daba 38 cv, 4 cv más que la versión Clan que se fabricó en Eslovenia. El 4, fue la respuesta de Renault al Citroen 2 cv. De hecho ambos tienen muchas características similares. El 4 latas fue el primer Renault con motor delantero y cuatro puertas, como el 2 cv. Su misión era simple: ser un coche capaz de ir por caminos, duro, resistente, fiable y económico. Lo consiguieron.
Lo primero que te llama la atención del cuatro latas es su frontal con sus dos pequeños faros redondos, su habitabilidad y su gran maletero para ser un coche pequeño. Interiormente el salpicadero y el volante casi se tocan. En marcha, tanto en campo como en carretera, sorprende. Parece mentira que tenga solo 34 cv, la relación de marchas es similar al 2cv o Dyane, de hecho me recordó más exactamente a relación de la Ak 400. En ciudad, me cuesta llevar estos coches en régimen, tienen una primera larga. Pero sin duda, llaneando y en autopistas son de lo mejor de la época logrando mantener cruceros de 100 km/hora de forma fácil.
El cambio que sale del salpicadero, es bastante cómodo y preciso. En este 4L Clan que probamos las marchas entraban perfectamente. Además en el pomo de la palanca de cambios, viene la forma de engranar las marchas, algo de agradecer. En los Dyane viene un relieve en el salpicadero. Los coches franceses siempre han ido a su bola y para engranar marchas, si no los conoces, puede que te lleves sorpresas. Además entre modelos cambiaba la forma de meter marcha atrás.
Este cuatro latas permite echar llevar gasolina sin plomo. No tienes que echarle sustitutivo. Es uno de los Renault 4 menos cotizados seguramente, por su año de fabricación. Prácticamente en todos los clásicos, cuanto más antiguo es un modelo, está más cotizado que el mismo modelo pero de años posteriores. Lo vemos por ejemplo en el Seat 600 N, que cuesta más dinero que un Seat 600 E. Los primeros 4l te pueden parecer más bonitos, pero este también es un cuatro latas con todas las de la ley.

Reposacabezas en los asientos, un marcador a 160 muy optimista, un escape trasero, las molduras de plástico de las puertas: muy útiles para que el vecino no te pique la pintura en el garaje y los parachoques grises son algunas de las peculiaridades del 4 Clan.
La suspensión es blandita, tiene inercias aunque sin duda no llega a los balanceos del 2 cv. Frena bien, aunque la potencia es justita teniendo en cuenta que puedes llegar a ponerte a 120 km/h. El secreto de su buen rendimiento es sobre todo, el bajo peso del cuatro latas. No llega a 800 kg.

Es un coche muy agradable de conducir, sigue teniendo en la mano la simpatía de los que le ven pasar como buen clásico popular. En carreteras convencionales mantenía el tipo con la velocidad, en los repechos sobre todo en tercera, el cuatro latas progresaba como gato panza arriba. No es un coche, que de serie, te sirva para disfrutar de curvas entre lazadas, es un coche para ir a un ritmo decente y disfrutando de su sonido, sus formas, el paisaje. En este caso puedes encontrar un Clan entre 2000 y 4000 euros. La mecánica es sencilla, accesible y económica. Es un clásico que sólo te dará satisfacciones. Esperamos que te gustara la prueba. Puedes seguirnos también en Youtube.
