Prueba: Alfa Romeo Sprint QV, el placer de conducir.

Alfa Romeo es sinónimo de pasión, de leyenda. Hoy pruebo un coche de mi infancia. Cuando nací allá en 1986 mi padre tenía un Alfa Romeo Sprint como el que pruebo. Recuerdo perfectamente su sonido, cómo bramaba, como cogía las curvas, como hablaba. Por aquel entonces, yo no sabía (evidentemente) traducir el idioma de los coches. Sin embargo, a día de hoy, los escucho y los siento como si fueran seres vivos. Los disfruto, me emocionan, me controlan el latir del corazón.

Prueba Alfa Romeo Sprint QV

Este Alfa con motor bóxer de 1.5 y algo más de 100 cv es un coche que se disfruta conduciendo. Es bastante estable en su paso por curva, cómodo aunque los cinturones están demasiado atrás. Es curioso el modo en que se conecta la calefacción, intermitencia y bocina, así como luces: se hace todo a través de las dos palancas que acompañan al volante.

El diseño de Giugiaro en el Alfasud sprint sirvió de base perfecta para que con leves cambios, se lograra modernizar el Sprint. En esta versión Quadrifoglio, a mí personalmente, me parecen un acierto esos cambios sobre todo estéticos.

Es un auténtico coche deportivo, incluso a pesar de su escaso motor que suena de forma deliciosa y estira hasta el olimpo. Es un motor que para llevarlo alegre, es necesario llevarlo arriba. Su carrocería aerodinámica lo hace especialmente bajo. Las plazas traseras no son demasiado cómodas y el maletero, es un maletero normal para este tipo de coches.

Este Alfa pesa solo 915 kg, dispone de dos carburadores Webber. Lleva una suspensión tirando a durita sobre todo en su primera parte del recorrido. Esto hace que el coche no tenga balanceos raros en la toma de las curvas. Se muestra muy estable a pesar de su edad. La caja de cambios está bien tarada. Sus 5 velocidades entran de forma algo ruda hasta que te acostumbas. No es un coche, como otros, en el que te ponga todo fácil. Este Alfa Romeo te invita a que le conozcas y le tratres como él quiere. Su conducción me ha parecido exigente.

Alfa Romeo Sprint

Lo que mola de este coche es su carácter. Seguramente esté peor construido que otros modelos, sea peor, creas que es menos fiable, se le caen cosas, está peor terminado, pero tiene algo que los amantes de los coches tiene. Es difícil de explicar. Este coche en 1984, respecto a la competencia, como tu primer coche, como coche de uso diario es un coche complicado. Es un coche distinto y es un coche que antes de comprarlo, debería venir con un libro de advertencias. Creo, que al menos en su época, no es un coche para cualquiera. Hoy en día, es un coche perfecto para disfrutar de tus escapadas o concentraciones. Creo que será un coche que se revalorizará.

Habitualmente quien se queja de la fiabilidad del Alfa, es que no ha tenido un Alfa. Dejando a un lado algunas cosas «italianas». Alfa Romeo es tan fiable como cualquier marca. Aunque eso sí, conviene cuidar sus coches un poquito más y ser serio en mantenimientos a sus debidos tiempos.

Alfa Romeo Sprint

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