No hubo justicia con este modelo, quizá se pusieran zancadillas al Seat 133 desde la propia Seat o sin embargo, la razón de ser del Seat 133 no fuese comprendida en la época. Este pequeño gran coche, nació con similitudes tanto en diseño, como en mecánica, con el Seat 850 y el Seat 127. Estos dos modelos además, fueron dos de los problemas para que este Seat 133 tuviera una cifra de ventas tan pobre.

Con un cierto parecido al Fiat 126, que pretendió ser un sustituto del Fiat 500. Este Seat 133 era algo nuevo y cogía un poco del Seat 127 en cuanto a mecánica, su parte ciclo tenía muchos elementos del Seat 850. Incluso su comportamiento, podríamos decir que está entre el 127 y el 850.
Es un coche pequeño, pero muy bien aprovechado. Me podría recordar al Seat/Fiat Panda, por su equipamiento espartano, por sus plazas traseras. Es un coche que se mueve con suficiente soltura, por su puesto, su hábitat natural es la urbe ya que le cuesta mantener un crucero aceptable en autopista. Y es que, este Seat 133 se ideó con la pretensión de ser un segundo coche, para el día a día, para circular por la ciudad. Sin embargo, junto a los ya mencionados rivales, realmente no había mucha gente que quiera o pudiera tener un segundo coche en casa. Quizá este Seat 133 llegó pronto a la época del consumismo.

Presentado en el salón de Barcelona en Mayo de 1974, se produjo entre los años 74 y 81. Con apenas 34 cv, pero con un peso tan liviano, es un coche que sorprende por lo bien que va; siempre teniendo en cuenta el tipo de coche que es. La caja de cambios de 4 velocidades, que tiene cierta colaboración con Porsche funciona muy bien y personalmente, como coche, funciona mejor que el Seat 850 N, por ponerle en comparativa.
El Consumo es de unos siete litros a los 100, el día que fuimos a Toledo a probarlo, no alcanzamos la velocidad máxima declarada de 120 km/h. Sin duda, fue la parte más aburrida del trayecto. Pero una vez en Toledo, con sus subidas y bajadas, sus curvas cerradas y sus calles estrechas, nos empezamos a divertir probando este pequeño gran coche.
El maletero de este 133 tiene un tamaño aceptable, sin embargo, se accede mal al motor y a la boca de llenado de gasolina. Es mucho más fácil acceder a la mecánica en otros todo atrás de la marca. Este 133 fue el último de los todo atrás, es un coche que le faltó algo para tener éxito y que hoy en día, podría ser uno de los coches menos cotizados de los Seat históricos, quizá junto al Fura. Eso, es mejor para quien le guste, pues los tienes en el mercado de segunda mano entre 1000 y 3000 euros.
En nuestra unidad, de las más básicas, no disponíamos de reloj de temperatura: indispensable para nosotros. El sonido era menos rumoroso de lo esperado y se puede charlar con los acompañantes yendo a medio/alto régimen.
Este 133 se diseñó antes de la crisis del petróleo, que hizo que el precio del litro de aquel entonces pasara de unas 12 pesetas a más de 20. Quien lo pillara así ahora. No tengo claro si esta crisis afectó de forma definitiva a las ventas del 133, aunque sin duda, su etiqueta de económico debería haberle ayudado en primera instancia dado el contexto de crisis económica y política de la época.
Esta versión lleva 4 tambores y el monocasco, que se ve tan frágil, lleva ya zonas de seguridad pasiva y resistente. El presidente de Seat lo calificó como un mini Seat 127. Se presentaría en Ibiza a la prensa, los medios, estaban entusiasmados con el nuevo coche. Otra de las cosas que me sorprendieron, además de su rendimiento, es su visibilidad. Los cristales son enormes en comparación con el coche.

El precio de este 133 era de unas 120.000 pesetas. Se beneficiaba de una fiscalizad baja por su cubicaje y potencia. Fue coche del año en España en 1975. Y los primeros meses, fue todo un éxito de ventas, incluso se vendió en otros países europeos. Es el coche preferido de las autoescuelas y aún hoy, si te gustan los clásicos y quieres comprar tu primer coche clásico quizá sea el mejor coche que puedas comprar para iniciarte en el mundillo.

