Son las cinco de la mañana, ayer viendo el Real Madrid Chelsea, no aguanté los últimos minutos, me quedé frito. Al encender hoy el televisor para que su voz haga compañía, me quedo ensimismado. Imágenes en blanco y negro, de la quinta Copa de Europa Del Real Madrid en 1960. Me fascinan todas las diferencias que hay respecto a la actualidad Don Santiago Bernabéu, en estos momentos, entregando la Copa de Europa, una de esas que dicen que fue gracia divina de Franco. Pero mientras España en los años 60, tenía su dictadura, gobernada con mano de hierro. En Europa, España no pintaba nada. Los guiris empezaban a conocer nuestro país muy poco a poco, nuestras playas y por supuesto, ese equipo de color blanco que con Puskás, Di Stefano y otros tantos, maravillaba a alemanes, italianos, ingleses y otros lugares del mundo.
Si ves aquel partido del 60, contra el Eintracht de Frankfurt, parece una pachanga de amigos. Ahora todo es mucho más profesional, parece más frio. Seguramente la diferencia entre el común de los mortales y aquellos profesionales sea la misma que ahora. Viendo el partido, lo que más me ha sorprendido es, el respeto entre rivales, un público casi impertérrito, la seguridad del campo, mirando al campo y hay una imagen al final del encuentro, en el que un jugador alemán le pide el balón insistentemente a Puskás. El genial jugador, a regañadientes, se lo cede. ¿Quizá había menos calidad pero más calidez? ¿ Más alma?
El Real Madrid tiene muchísimos aficionados. También tiene muchos detractores que tienen animadversión. ¿Trasladamos esto al mundo del coche clásico?.
Fijaos que en los grupos de coches clásicos, de coches en general, a veces se prohibe hablar de política y de fútbol. Sobre todo por no crear acritudes entre miembros, que comparten una misma afición. Hoy la gente está encendida por todo. En vez de sentarse, disfrutar, saborear las cosas buenas sean de tu credo o no, sea tu equipo o el contrario, nos posicionamos en una forma de vivir, de pensar y no salimos de ella. De hecho, nos convertimos en acérrimos enemigos de la antípoda en la que decidimos vivir. ¿Y si pensamos diferente?
Por encontrar un símil y tranquilos que ahora hablamos de clásicos. Puskás, Gento, Di Stefano y otros jugadores llenaban el campo. No eran jugadores específicos. Eran jugadores que igual defendían, que pasaban la pelota, regateaban o marcaban gol. Ahora, hemos cambiado en el sentido de que cada vez nos especializamos más tanto en nuestra labor, como en nuestra forma de pensar. No somos jugadores de equipo, somos piezas que alguien pone en una maquinaria para que funcione. Incluso nos quejamos sonoramente cuanto nos sacan de nuestra labor, de nuestra especifica labor y manera de pensar. Eso nos limita como equipo y eso es lo que ocurre a veces con el coche clásico.
Creo que uno de los problemas más grandes del mundo de los clásicos, es que nos nutrimos nosotros mismos, no acercamos en muchas ocasiones el clásico a gente que no tiene un coche clásico, incluso a personas que no les gustan los coches o creen que cada vez que arrancamos los motores somos la causa de que el planeta se caliente. Para algunos seremos causa de la destrucción del universo. Y yo creo, que poniéndonos de perfil, a la defensiva, contra esos que compran un Tesla porque quiere contribuir a un planeta más limpio es un error. Creo que tenemos recursos suficientes para tener argumentos y convencer a propios y extraños. Amigos, si somos en realidad gente ecologista. Hemos reciclado coches de hace 40 años o más. Nos encanta reutilizar lo que ya está fabricado y darle una segunda vida. ¿Acaso eso no es ser verde?
Por otro lado, como en otras disciplinas, somos incapaces de compartir nuestra pasión con más gremios distintos al nuestro. Creo que uno de los mayores problemas que hay, precisamente hablando de esos jugadores que llenaban en campo, es el desconocimiento de todo aquello que se escapa de nuestra vida individualista. Parece que cuanto más sectario, parece que cuanto más aguerrida es la defensa de una posición, más éxito tenemos: en seguidores, en fama, en patrocinadores. Parece que buscamos una parcela pequeña e inexplorada para explotarla y nada mas.
Sin duda como amante del coche clásico, sé que no somos el problema de muchas cosas que nos achacan. Sobre todo en esas cosas que nos limitan la circulación en ocasiones. También sé que el coche eléctrico no es el enemigo. No lo desprecio aunque a veces haga broma de él. Creo que uno de los motivos que ayudaría a sobrevivir al coche clásico es abrirnos mas a otras partes del campo.
Creo además que el mundillo del clásico en sí, también es bastante individualista. ¡Incluso hay clubs de clásicos rivales!. Creo que deberíamos estar más unidos y ayudarnos más. Hacer concentraciones de más calidad y más cercanas. Están muy bien esas en las que reúnen a aficionados en un pueblo con 30 habitantes. Pero también hay que procurar hacer y apoyar esos eventos que los acercan al gran público. Digo acercar, porque muchas veces nos quejamos de pagar una entrada de casi 20 euros para asistir a un evento, como por ejemplo el Classic Auto. ¿Sabes cuanto cuesta entrar a Le Mans Classic u otros eventos de Clásicos en Europa? Te llevarías las manos a la cabeza. Pero, usted que se queja del precio de esas entradas. ¿ Ha organizado alguna vez algo? ¿Si? Pues además, tendrán que ganar algo, para que sea rentable y pueda repetirse. ¿Verdad?.
Apoyemos dentro de nuestras posibilidades esos eventos de gran público. El Classic Auto, el Retro Móvil, el Jarama Classic…etc etc. Está muy bien ir a la concentración mensual y gratuita de turno. Pero eso a veces no es suficiente.
Tener un coche clásico, es como si pudiésemos ir al Museo Del Prado, sacar un cuadro y pasearlo por Neptuno, por la Cuesta de Moyano, el Jardín Botánico… Que lujo ¿verdad?. Pero además podemos conducirlo, sentirlo, comunicarnos con una pieza de museo que en muchos casos, atesora una historia increíble detrás. Creo que como aficionados tenemos la responsabilidad de dejarnos ver mas. No vale solo con tener una gran colección inmaculada, siempre en un garaje, sin que vean apenas la luz del sol.
El otro día fui a por un recambio a Recambios Pascual (el Museo del Recambio), en Antonio Leiva Madrid. Al salir, vi aparcado un fabuloso Jaguar clásico de Pueche, un compraventa de clásicos que creo que está por la Ciudad Financiera del Santander en Boadilla/Alcorcón. Qué pasada, que bonito, ahí aparcado. Detrás del Jaguar. sitio mítico, uno de los pocos lugares en los que se puede comer minutejos en Madrid. La gente, tras el cristal de aquel mítico bar alucinaba. Escuchaba decir a algún vecino de la zona, algo así como que antes las cosas se hacían más bonitas. ¿Realmente es así? Yo pienso que sí. Sobre todo, los diseños aunque con características comunes, eran más libres, con menos restricciones normativas limitados, no solo con las leyes de la física, sino también con la seguridad. Esos paragolpes cromados… Me gustó que aquel tipo, que fue a comprar también algún recambio, fuese allí con aquel coche. Valorado en más de 100.000 euros, en un barrio humilde y obrero como es la zona de Carabanchel. ¿Ínfulas de soberbia? Lo dudo. Apuesto más a que quería disfrutar conduciéndolo y quiso regalar aquella estampa a los que pasábamos por allí.
Eso, queridos amigos, es lo que tenemos que hacer: dejarnos ver y popularizar el coche clásico. Una de las cosas de las que mas orgulloso estoy con mi empresa http://www.600tourmadrid.com es que, también he puesto mi grano de arena en popularizar el clásico en el centro de Madrid, cuando el centro de Madrid era más restrictivo para el clásico incluso que ahora. A mi paso con el Seat 600, el 1500 o similar, hay fotos, personas ojipláticas, recuerdos. Sin duda encontrarás algún tipo extraño. Pero la mayoría de las personas admira el coche clásico, por sus formas, su diseño, su historia, sus recuerdos y por lo distintos que son respecto a los coches actuales.
Creo que con esta filosofía: unirnos, apoyar las iniciativas, mostrar nuestros coches, acercar nuestra afición y no teniendo animadversiones por las cosas modernas que parecen antagonistas a nuestro modo de ver el mundo, tenemos mucho ganado para que el coche clásico sobreviva más allá de nuestra existencia. Y si eres de los que piensan que el Real Madrid, es el mejor equipo de Europa gracias a Franco. Quizá, deberías adentrarte mas en la historia y descubrirla. Lo mismo, que los que piensan que es inútil tener un contaminante coche clásico. Lo mismo que los que olvidan que nuestro país, fue un hervidero de genios de la automoción y precursor de alguna de las marcas de coches y motos más laureada e ingeniosa de la historia. Para no caer en el olvido, debemos amar y respetar nuestra historia, que bien lo vale.
No vienen tiempos aléguenos para nuestra afición. Entre otras cosas, porque en general, hacemos y deshacemos la historia a nuestro antojo y somos capaces de destruir y vilipendiar nuestro pasado. Hemos olvidado, en todo el espectro, que a los mayores hay que respetarlos. Y que la historia está ( o debería) escrita. Para admírarla, para aprenderla, para continuar con legados, difundirlos o enterrarlos.
En nuestra mano está, que un día los hijos de nuestros hijos, sepan que una vez los coches los conducían las personas, hacían ruido y no tenían videojuegos o redes sociales.
Os adjunto aquí el directo que tuve en el Canal de Youtube al respecto de lo que pasará con los coches clásicos en 2035, donde ya sabemos que los combustibles sintéticos tendrán protagonismo. Pero como comento en el video ¿ A qué precio?. Te espero en más directos y en otras pruebas.
Vivan los clásicos y Halá Madrid.
