No hace tanto, incluso hoy en día en los pueblos, eran legión las cincuentillas con aspecto de enduro, de moto de campo, con su manillar alto, sus ruedas de tacos, su sonido agresivo…
Para que conformarte con un scooter, si con un un ciclomotor o moto de trail, podías hacer tus recados del día a día, hacer unos caballitos y hacerte unas excursiones por el monte alucinantes. A esto, únele en los años 60 y 70, que las carreteras tenían baches y estaban mal asfaltadas. ¿Qué mejor vehículo que la Bultaco Lobito?.

Yo soy de la generación de la Lobito reciente, no la bici eléctrica, sino aquel ciclomotor amarillo y negro con aspecto campero. Supuso la reaparición de Bultaco. Y es que la marca del pulgar arriba, después de sus años dorados, no ha pasado por buenos momentos. Ha aparecido y desaparecido, con menos éxito en cada ocasión. Y no es que le falten legión de fans. Bultaco sin duda es una de mis marcas favoritas de motos de los años 60. De hecho, en alguna ocasión he buscado alguna Bultaco Alpina de la que ya hablaremos. Hoy toca hablar de la Lobito, de la Bultaco Lobito.
Hablando de esas excursiones por el campo que hacía con los amigos: con la Derbi Senda, Rieju, yo llevaba una Yamaha DT. Siempre he considerado que uno de los grandes éxitos de Bultaco ha sido precisamente acercar la moto, sobre todo la moto todoterreno, a los más jóvenes. Prueba de ello, esta Bultaco Lobito. En una época en la que había ciclomotores de 50 cc «camperos» para aburrir, imaginad las ganas que tenían algunos, de pillar una de estas.

Al principio fue una moto trail, para convertirse en una de trial en el 69 y ya, en 1973 apareció la que es mi preferida, la MK7, que volvía al trail pero con unas aptitudes aún más camperas. La hubo en cilindradas de 75, 125 y 175, que sobre todo se diferenciaban en su par en bajos, ya que la cilindrada era muy similar.
La Bultaco Lobito 125, suponía para muchos la opción más equilibrada. Con su carburador Amal, marca que era legión entre las motos de baja cilindrada y una potencia de poco mas de 11 cv. Fijaos que la potencia es bastante humilde, pues esos 11 cv en aquella época daban mucho de sí. Con una horquilla peor que las que tienen ahora muchas bicicletas y unos frenos de tambor, la Bultaco Lobito, no solo fue la fiel compañera de muchos españoles de los años 70, sino que hizo también a muchos de ellos, verdaderos fanáticos de la marca de Paco Bultó.
Sobre 1979, apareció la última versión de esta moto. Después como ya sabéis, se uso su nombre para el renacer de Bultaco, en 1999, con la Bultaco Lobito 50 cc, que era básicamente una Derbi Senda, con unos plásticos más modernos.
La Lobito de los 70, fue una moto escuela increíble. Quizá los jóvenes pilotos de esta moto, cuando tuvieron la edad necesaria, intentarían tener una Sherpa.

El diseño de la Lobito, me parece precioso. Me gustan mucho sus lobos en algunas partes de la moto. Y aunque esta moto, tuvo bastante éxito comercial, se la veía como un vehículo de gran status, incluso pijo. Entre sus usuarios, se diferenciaban los que sólo las usaban para ir por ciudad y los que llevaban a la Lobito, llena de barro o polvo, por haber hecho caminos y dado algún salto por el campo. Sin duda en ventas, desplazó a otro hit, como fue la Montesa Cota. Quizá porque esta última no pudo tener esa ambivalencia campo/ciudad te tuvo la Bultaco.
Como la Lobito, era algo cara para la época, Bultaco lanzó la Brinco 74. Se podría decir, que la Brinco era la versión «Low Cost» de la Lobito. Sobre todo se diferenciaban en el precio, un equipamiento más sencillo y el color. Ambas llevaban el mismo motor.
Hoy en día, en el mercado de segunda mano, se puede encontrar alguna Bultaco Lobito mk6 o mk7 entre 3000 y 5000 euros en buen estado. Por si en su día, fuiste uno de los que la deseaban, pero no había economía para ella. Eso sí, quizá tu cuerpo ya no esté para dar brincos con esas suspensiones.
¿Y por qué la tendría Félix Rodríguez de la Fuente? Porque la lobito tenía pinta de sherpa infatigable, hablando de otro modelo mítico. Hecha para descubrir y tener aventuras. Y además llevaba lobitos en el colín. Quizá pensarás que le pega más la Lambretta Lince. Pero no creo que grabara un solo documental con ella .
