Desde Octubre del año pasado, me he aficionado tanto a la bicicleta de montaña, que además de pedalear mucho, me he apuntado a algunas carreras.
Hoy tengo 38 años, soy casi veterano en algunas categorías ya. Cuando empecé a correr el campeonato de España y regionales de Enduro, Cross Country y Resistencia, era Junior. Siempre he sido un corredor de mitad de tabla. Ahora en la bici, voy escalando poco a poco desde las ultimas posiciones y actualmente considero que estoy también en mitad de tabla, pero de los últimos.
Por si alguien se inicia en una competición de cualquier tipo. Quiero compartir con vosotros mi experiencia, las reflexiones que saco antes y después de cada carrera de ciclismo además de algunas cosas parecidas y otras distintas con respecto al mundo de la moto de campo.
Nadie me diría que hace unos meses, me aficionaría tanto al brócoli y tendría una bicicleta de más de 1000 euros. Ambas cosas, me parecían tan distantes… como cuando una noche cualquiera miras una luna bonita. Hasta que no estás metido en el ajo, no se entiende. Así pasa con todo en la vida.

Llevo 5 carreras de bicicleta, este domingo tengo otra, me apuntaré a más este año. Lo primero que impresiona es el pastizal que se gasta la gente en una bicicleta. En ocasiones, tienen un coche que cuesta menos que la bicicleta que bajan del remolque. Pero eh, cada uno hace con su dinero lo que quiere. Solo que como apasionado al automóvil que soy, me extraña. Supongo que es cuestión de prioridades.
Yo tengo una BH Ultimate de Carbono que compré hace poco, me encanta, sin duda me hace mejor ciclista. Es roja Derbi, la llamo la bala roja. Aunque a veces, por joder y porque obviamente no tengo nada que perder ni ganar, voy con una bicicleta de aluminio Decathlon, compito incluso con el timbre puesto.

Por supuesto, no lo uso, tampoco tengo muchos ciclistas que adelantar, pero ese tufillo a gloverillo me atrae entre tanto «profesional». No se si decirte, si ir con ella me quita o me da presión. La horquilla es una chufla, la pobre da lo que da. Las piedras parecen cráteres lunares. Y debe pesar como un tractor en comparación de las bicis más sofisticadas que se ven. Eso sí, al menos es monoplano y rueda de 29, que creo que son los dos mejores inventos de la última época en el mtb. Sin eso, o eres Hércules, o te bajarás en una subida sí y en otra también. Llevo la Decathlon de vez en cuando, también porque noto sin duda la mejoría al subir a la otra.
Nos ponemos todos cerca de una especie de arco hinchable, que será la salida y la meta. Veo demasiado nerviosismo, pero el ciclista lo desprende de una forma más amigable. En Enduro, como vas con casco, no se ve la cara de «acojonao» que lleva cada uno. Es más, acelerón por aquí, caballito por allá. En el motociclismo, al menos el off road, la forma de liberar tensión es intimidando, desde la salida, al rival.

Volvamos al ciclismo, a las salidas. Veo uno tiritando. Otro me da constantemente con la rueda delantera en mi neumático trasero. Con buen talante le digo, » oye te veo nervioso campeón. No me tires en la salida eh». ¿ Sabes por qué creo que Fernando Alonso es mejor corredor ahora que antes? por la edad. Noto mucho que, con el paso de los años, me tomo las cosas en su justa medida. Cuando empecé a correr Enduro, tenía las mismas posibilidades de ser campeón del mundo que ahora en bicicleta. Sin embargo, sentía una presión mucho más grande por hacerlo bien. Y es que queridos amigos, tanto en motos, como en bicis, de medio pelotón para abajo no nos jugamos nada. Me atrevería decir, que solo se juegan algo los 5 primeros. En estos deportes, incluso para vivir del enduro o el ciclismo, necesitas estar entre los 5 primeros de algo. Si estás por detrás, malo para tus aspiraciones deportivas de tener resultados reseñables. Eso sí, patearás el culo a todos los los ciclistas de la Casa de Campo.
Lo primero que recomendaría a un chaval que se inicia en el mundo de la moto o de la bicicleta con menos de la edad para ejercer el derecho a voto, es, que tenga alguien que peine canas al lado. Mi padre siempre me acompañaba a las carreras, pero no recuerdo ni un buen consejo en competición. Si tenía un buen resultado, perfecto. Si me retiraba pronto, me miraba con cierta decepción. Creo es es importante, a veces incluso mas que el físico, entrenar el apartado mental. Si eres el que peina canas, haz el favor de transmitirle tu experiencia, la que puedas, a tu hijo, sobrino o nieto que va a empezar a competir.
Ahora con mi edad, me tomo las carreras como en su día me tenía que haber tomado las carreras de motos. Como un momento de disfrute y superación personal. Y oye, si le puedes mojar la oreja a alguno, mejor que mejor, pero ese no es el objetivo principal. El mayor rival, en casi todo en la vida, eres tu mismo.
Dan la salida, los 5 primeros, sacan unos metros al resto. Yo intento calentar antes de buscar una rueda en la que me sea cómodo seguir. De joven en Enduro, salía escopetado, hacía la holeshot y luego igual ni terminaba la carrera. Aquí, ahora, se trata de terminar dignamente, es larga, son 50 km y unos 1100 metros de desnivel. Veo algunos que me adelantan, uff a ese no le vuelvo a ver. Sin embargo a otros les veo y digo, seguro que nos volvemos a encontrar. Siempre en los primeros metros, hay alguno que se retira, se va detrás de un árbol a mear o algo similar. Me fascina, que en ciclismo, hay un estado en el que uno se encuentra bien y todo fluye, pero otro que si se dá, empiezas a sufrir, a sudar, no te responden las piernas y no encuentras un ritmo cómodo y suficientemente rápido.
Otra cosa que me mola de las carreras de bicis, es que de mitad de tabla para abajo, al final siempre coges rueda y en algún tramo hay alguna conversación. Hay buena camadería. En Enduro, han llegado a pasar por encima de mi moto para subir una trialera y sin duda, ese que lo hizo, no es campeón del mundo hoy.
Una cosa que no me gusta mucho del mundo de la bici es que se toman, sobre todo en carrera, demasiadas barritas, geles y demás sustancias activadoras. No sé hasta que punto es bueno, a mí no me sientan bien. Yo soy más del bocata de lomo. Mi tío llevaba siempre pastillas de glucosa cuando hacía bicicleta.
Creo que el mayor objetivo que puedes tener, cuando compites en una disciplina, es pasárselo bien. Cuando eres demasiado competitivo, dejas de pasártelo bien. A todos nos gusta, tener en cierto sentido, un nivel de exigencia. Yo en mi trabajo, he sido muy competitivo. Y cuando lo he sido hasta límites, de campeón del mundo, he dejado de disfrutar del mundillo y ahora estoy volviendo a intentar disfrutar de lo que hago. Estoy volviendo a mirar hacia adentro, hacia mí mismo e intentando sacar lo mejor de mí. Quizá no tenga espíritu de campeón y por eso te cuento eso. Pero amigo/a. Campeón solo puede ser uno.

Las carreras de ciclismo son más benévolas que las de motos. Siempre he pensado, que lo importante son las piernas: y lo son. Pero sin duda, con una bici barata del Decathlón (cuidado, que también las hay muy buenas), no disfrutas tanto ni puedes lograr unos buenos objetivos. Más ahora, que desconozco si siempre fue así. Pero me hacen tirarme por algunas bajadas dignas de la mejor y más dura de las carreras de Enduro. Subidas con piedras, rocas y a veces monolitos. De hecho, por ser purista, compré la BH rígida, sin suspensión detrás. Y después, visto lo visto, quizá la próxima bicicleta sea una doble. ¿Lo ves?.
Me lo estoy pasando bien, mucho mejor que cuando corría con motos. Y todo es cuestión de madurez o de alguien maduro que te diga: disfruta el momento, no estás aquí para sufrir. Sal ahí y hazlo lo mejor que sepas. Por eso, los primeros ganan pero no esbozan sonrisas y yo, sonrío mientras meto mi bicicleta de 685 euros, con mi medalla finisher bajo el brazo.
¿Esta reflexión me hace tener mentalidad de perdedor? Pero amigo, ¿qué es el éxito? . Una reflexión, que te podría contar un día, mientras vamos los últimos del pelotón.
