Cagiva es una marca de motos, que hoy en día no se prodiga mucho. Actualmente desconozco si vende modelos nuevos. De segunda mano, no se ven apenas. En 1950, Cagiva nació de mano de la familia Castiglioni, a los que no tengo el placer de conocer, pero me dá que son una familia de soñadores y entusiastas, apasionados y románticos; que han tenido más idas que venidas económicamente: al menos en el mundo de la moto. ¿Habeis visto la película Match Ponit? Esa pelota que da en la red y casi del azar entrará en un campo u otro, eso es lo que le ha faltado a los Castiglioni.
Cagiva no tiene modelos nuevos, pero MV Augusta si, que al menos hasta hace bien poco, pertenecía también a esta familia aristócrata italiana. A pesar de que a algunos, puede ni que os suene la marca, yo la recuerdo con cariño Mi padre tenía una moto de cross de la marca: era blanca con elefante en verde y me aficioné, seguro, al mundo del motor al escuchar aquel estruendoso sonido de dos tiempos. Y ver cómo se alejaba de mi campo de visión mientras la rueda trasera dejaba marcas en la tierra semiseca. ¿Cómo no voy a tener cariño a la marca?. De hecho alguna vez he buscado alguna Cagiva Elephant 900 o 750.

Tuve durante un tiempo una Cagiva Freccia 125, con 7 marchas. Moto que se asemeja mucho más a nuestra protagonista. ¿ Lo malo de las joyas del motor italianas? Las piezas. Aunque no lo creas, Cagiva siempre se ha caracterizado por ser una marca de claro corte off road. Pero también era potente en motos de asfalto de pequeña cilindrada, esta Cagiva Mito fue la prueba de ello.
¿Y Cuál es el secreto de esta Cagiva Mito?, el principal: el diseño. A qué aficionado a las dos ruedas, no le ha gustado o no se ha parado cuando ha visto una, no esta, sino una Ducati 916. El diseño de la tercera versión de la Cagiva Mito, era calcado al diseño de la 916. A qué chaval entusiasta de las motos, no le gusta eso. Una moto de 125 con un diseño, que podríamos calificar, como del Ferrari de las motos. Pero, además era un pepino. Con una potencia de alrededor de 34 cv, alcanza los casi 180 km/hora. Justo cuando salió la Cagiva Mito en 1993, Cagiva estaba inmersa en su aventura mundialista. No hace falta que te recuerde, que Cagiva ha tenido la moto de Gran Premio más bonita de todos los tiempos ¿verdad?. Por ese motivo, la Freccia que no se vendía mucho, fue remplazada por la Mito. Ambas comparten motor, aunque el sistema de escape y alguna cosa más, estaba modernizado y optimizado. Además de que estaba mejor terminada. Más adelante se la fueron modificando cosas, poniendo mejores frenos, hay una edición Lawson, que corrió con Cagiva en 500 con su famoso 7, hasta que apareció la Cagiva Mito Evo en 1995, que esta sí que sí, era clavada a la Ducati 916.

Esta Cagiva Mito Evo, no lo tuvo fácil. En los 90, las motos de 125 con aroma a Gran Premio, eran la moda. Fijaté, que modas tan geniales. Ahora la moda es ser tik toker, vaya mierda verdad. Recuerdo, como rivales de esta Cagiva la Aprilia Futura/RS 125, la Gilera SP 01 que me encanta y que en alguna ocasión he tenido tentaciones de tener una. Estas motos, en la época de los 90 costaban al cambio menos de 2000 euros. Ahora están en torno a 4000. Su cambio de siete velocidades, pasó mas adelante a uno de seis. Además se la hizo algunos cambios en la compresión para temas de emisiones y gasto de combustible. Sin duda, la más cotizada a la que la importaba un comino el ruido, el consumo y además tenía una séptima por si te querías tirar por un puerto a «tumba abierta». En los 90, un adolescente de 16 años, podía ver a Kocinski pilotar la 500 y coger su Cagiva Mito con diseño de Tamburini después. De cuando los chavales, querían jugar con juguetes de mayores. Quizá ahora seamos los mayores, los que queramos jugar con este tipo de juguetes.

