El Seat 1500 es un coche muy pupular en España. Fué uno de los primeros coches de representación que hubo en nuestro país, aunque el Seat 1400, un coche precioso y también impresionante, no fue sino a partir del1500, cuando se empezó a ver este tipo de vehículos entre ministros y gente bien posicionada.
Los españoles, que a duras penas podían comprar un Seat 600 en aquellos años 60, veían con admiración este tanque de la automoción. Costaba algo más de el doble que un 600, en proporción era también más del doble de grande que el simpático pelotilla.

El Seat 1500, diseñado en Italia por Dante Giacosa, fue el resultado de mirar los diseños de coches del otro lado del charco. Por decirlo de alguna manera, el Seat 1500, es la interpretación de cómo sería un coche americano diseñado en Europa. En cambio, uno de sus rivales naturales: el Dodge Dart, miró a Europa y sería la interpretación de cómo seria un coche Europeo, diseñado en Estados Unidos.
Como comentaba antes, y ya he nombrado uno de sus rivales más acérrimos: el Dodge, el 1500, se refinó hasta máximos insospechados. Estamos, en este caso, ante una de las versiones más modernas (sin contar el 1800 con motor Diesel Mercedes). El milqui, estaba llegando al final de su producción y este coche, fue uno de los últimos impulsos para mantenerse vivo en el mercado.
Visualmente, frente al 1500 taxi, con motor Perkins que ya probamos en el canal y que tienes un artículo aquí, lo que más llama la atención es el doble faro delantero. Los Seat 1500 bifaro, por tanto, son más modernos que los monofaro. Y sin duda, el doble faro, me parece que le da un carácter, sobriedad y elegancia impresionantes. Impregna a todo el 1500, de una personalidad arrolladora.

Respecto a versiones más antiguas, esta versión tiene formas menos angulosas que le otorgan quizá más elegancia. La parrilla es diferente, los intermitentes, y algunas cosas más que sirvieron para actualizar el diseño, que bajo mi punto de vista, fueron cambios acertados. Sigue teniendo sus 6 plazas y en esta ocasión, como es lo normal, tenemos la palanca de cambio en la columna de dirección. Esto propicia, que las seis plazas sean más aprovechables y la verdad, es que le da un «puntazo» a la hora de conducir. Si en conducción por ciudad, me resulta más cómodo el motor diesel y la palanca de cambios en el piso. En carretera abierta, prefiero está configuración normal.

El motor gasolina de 4 cilindros y 75/80 cv, tiene un carburador de doble cuerpo. El segundo cuerpo abre al pasar de cierta velocidad. Mucho se ha hablado de la escasez de potencia de este motor del 1500. Pero, para mí, es una delicia de suavidad y tiene un rendimiento más que suficiente, conteniendo no olvidemos, el gasto de combustible. Claro que se podría haber adaptado el 6 cilindros italiano, pero a costa del consumo. Y si ya era complicado vender este Seat 1500 a una sociedad, la española, que aún se encontraba con los estragos de la postguerra y el aislacionismo internacional. Podría jurar, que no se hubieran vendido más de 130.000 unidades del 1500, con el motor de seis cilindros. Por otra parte, siempre solemos juzgar la potencia de un coche clásico, con las características de hoy. Ni antes había tantos coches, pocos pasaban de 75 cv y sin duda, las carreteras eran peores. Al margen de las creencias populares, a mí, este motor, me vale. Por supuesto, que algún cv extra, no vendría mal. Pero jamás hubiera colocado el seis cilindros y me parece una decisión acertadisima de Seat.
Este Seat 1500, es para conducir largas horas, meter cuarta y olvidarte de todo hasta llegar. Le gustan más, como es obvio, las rectas que las curvas. Es un coche, que empezaba a ser pesado, sobrepasaba los 1000 kg, su peso en vacío era de 1100kg. Aún así, de máxima, este Seat 1500 puede sobrepasar levemente los 140km/hora. Aunque su velocidad de crucero apropiada era de 110/120. Sin duda le falta algo de reprís al motor, pero en cambio, para mí es un prodigio de suavidad en la época. El 1500, aunque parezca de perogrullo, no está hecho para una conducción deportiva. Le sientan mal los cambios de dirección y de ritmo, olvídate de las aceleraciones fulgurantes. El objetivo del milqui, era llevarte de un punto a otro, de la forma más cómoda posible y con el mayor espacio para llevar maletas o a la familia.

Otra de las grandes diferencias respecto a los Seat 1500 monofaro, es que este ya lleva discos de freno en las ruedas y dispone de servofreno. Algo, que en pocos Seat de la época se vió. Sin duda, el freno se nota. No por la mejor mordida, sobre todo, por la progresividad de frenado. Con estos frenos, puedes dosificar mejor la frenada y parar de forma más dulce. O pegar un pisotón y parar el coche más rápido que con los frenos de tambor. La dirección también era distinta, se nota sobre todo en marcha, la dirección de tornillo sin fin y rodillo. Y aunque harás gimnasio torciendo a parado, está más suave que en versiones anteriores.

Los Seat 1500 bifaro con motor gasolina, están hoy en día entre los 7000 y 10.000 euros. Creo que el precio justo, se acercaría más a los 7000. En ese rango de precios tienes variedad de colores, estados y sentimientos emocionales del vendedor. Aunque hoy la gente, lo recordaba más grande puesto que los coches actuales cada vez son más enormes. El Seat 1500 sigue siendo imponente, sobre todo visto en movimiento. Si me dieran a elegir además, elegiría uno como este a falta de probar el Seat 1800. El motor gasolina arranca a la primera, es más suave, echa menos humo, corre más y la palanca en la columna de dirección, aunque hay que acostumbrarse, le da un plus de prestigio y gracia al coche.
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