Se puede decir, que hay algunos coches en Europa míticos, que representan a cada país, que incluso ahora se utilizan para hacer turismo como clásicos representativos y típicos. En Alemania, podríamos elegir el archiconocido Escarabajo o el Trabant, aunque indudablemente el modelo del Wolkswagen, es mucho más famoso. En Italia, podríamos decir que es el Fiat 500 uno de los coches más populares y culturalmente importantes. En España, como no, el Seat 600. Y en Francia, el que destaca sobre todos, es el Citroën 2 Cv.

El 2cv empezó a producirse en 1948. Desde el comienzo a su alrededor, hay un gran misticismo entorno a unos papeles que se escondieron, con el diseño del 2 cv y que la Alemania Nazi, quiso robar. Ya solo por este hecho, el ser el último bastión de aquella ocupación Nazi en la Segunda Guerra Mundial. Su diseñador, Flaminio Berton, diseñador anteriormente del precioso Traction Avant, se propuso crear un coche para esa Francia que vivía en el campo, para esas personas que necesitaban un coche robusto y cómodo por los caminos.
Si algo caracteriza a los coches más emblemáticos de cada país, que hemos nombrado antes, era que tenían que ser los protagonistas del impulso industrial y social de un país. Nada sencillo, sin duda. Todos, y por supuesto también el Citroën 2 cv, tienen patrones parecidos: tenían que ser económicos, sencillos, fiables, ligeros. Pero creo, bajo mi humilde opinión, que el 2cv fue el que mejor supo satisfacer o al menos podría hacerlo, a todo aquel que en ese contexto histórico, necesitaba un coche.

El 2cv tiene 4 puertas y plazas, para ser el coche que es, amplias. Se va cómodo, tanto delante como detrás. Su motor bóxer de dos cilindros, admitía un sobre régimen sorprendente. Tiene un sonido característico. Pero no solo era peculiar en cuanto a motor. La palanca de cambios, que es bastante cómoda en cuanto a posición, aunque nunca me he acostumbrado bien a ella, es otra de sus características. He tenido y he probado, os dejo el video a continuación, las motorizaciones más «potentes» del 2cv. Incluso tuve una temporada un Citroën Dyane Capra, fabricado en Vigo, de color amarillo. Es un coche que vendí y me arrepiento. Sin embargo, entre el 2v y el Dyane, la fama se la lleva el primero.
Exteriormente destacan sus faros que pueden ser circulares o rectangulares, parece un sapo con ojos saltones. Su forma de paraguas, su lona para poder descapotar, siendo muy fácil de quitar y poner. Ir con un 2cv sin capota, es algo que tienes que probar alguna vez en la vida querido cuartomarchista.
Pero si en algo destaca este 2 cv, es en la suspensión. Parece cosa de magia. Es un auténtico vicio mecerlo con las manos, con fuerza y tomar las curvas haciendo tumbar el coche hasta límites casi sobrenaturales, tranquilos, que no vuelca ni forzando. Se dice que gracias a este tipo de suspensión de brazos longitudinales, un granjero (como muestro en el video), podía ir por el campo con huevos frescos, sin temor a que se le rompieran. Sin duda, la capacidad de absorción, hace que el 2cv tenga ciertas actitudes OFF-Road.

Al contrario que otros coches, incluso franceses, el 2cv no tuvo buena prensa al principio. Fue un diseño demoledor, se le veía como un coche para el campo. Para franceses que convivían con ocas. Y era cierto, ellos compraron un 2cv. Pero además fue un coche culturalmente hablando tan importante y necesario, que también se convirtió en un icono en la ciudad. Se vendió hasta el año 1990 en muchas partes del mundo. Se vendieron, contando las AK (furgoneta) 5114969 unidades, de las que casi 300.000 se vendieron en España.

El pato, la cabra, la citroneta, el Patito Feo, La Cirila…cuando tantos países ponen nombre a un coche, en este caso la 2cv, significa que ha trascendido en importancia mucho más allá. Se ha convertido en un mito y en una forma de vida. Todos recordamos películas como Sor Citroën o apareciendo en libros de Mafalda, en películas de acción de James Bond. El Citroën 2cv forma parte del Olimpo, como uno de los coches más importantes de la historia. Además tiene un encanto innegable y sobre todo en primavera, se disfruta mucho.
No tiene ni 40 cv, no corre mucho, pero es un coche sensacional para viajar. No solo por el encanto antes comentado, que tiene conducirlo. El 2cv s un coche fiable. Aunque tiene algunas soluciones técnicas raras para la época, como por ejemplo el sistema de frenado, es un coche que se arregla muy bien. De hecho, como ya sabrás, si se te acaba la batería puedes arrancarle a manivela.
Viva en 2 cv!
Nota: el 2cv que probamos no es la serie Charleston. Es muy parecido.
Por cierto, en uno de los directos, intentamos dilucidar cual de esos coches universales y populares era el mejor. Enfrentamos al 2cv, el 600, el Escarabajo y creo recordar que el Renault 4 L. Todos eran modelos que ya habíamos probado. ¿Cuál será el mejor?
