Ducati 907 i.e. La Ducati con ojos rasgados.

Antes de que Ducati dominara el Mundial de Moto GP, o fuese una marca con tantas motos vendidas, tenía motos verdaderamente sobresalientes que no gozaban del éxito de ventas apropiado.

Para mí, la Ducati 900 ie de los años 90, es junto a la 888 y la 916 una de las Ducati más bonitas jamás creadas. Ducati ahora, ha dado con la clave del éxito. Gana mundiales con soltura, sus motos se ven asiduamente en la calle, pero yo quizá nunca me compraría una Ducati moderna. Llamadme raro, pero estimo que cierto aroma italiano se ha esfumado. Y eso, que sigue siendo una marca con carácter propio y reconocible.

Como pasa en el ciclismo u otras disciplinas, antes era raro ver una Ducati sobre todo por su precio. Ahora se ven muchas motos que pasan de los 10.000 euros y los 15.000 cuanto hace no demasiados años, gastarse eso en una moto era una locura. ¿Realmente lo valen? eso, sería otro debate.

La preciosa Ducati 907, suponía en enésimo relanzamiento de la marca. Para mí, lo que siempre le ha ocurrido a las marcas italianas (excepto ahora), es que han tenido un pésimo servicio posventa. Te vendían una joya mecánica y un diseño digno de museo en un concesionario con pinta de cuchitril y después, espera semanas y meses para las piezas más comunes. Incluso hacer el mantenimiento era un calvario. Esta 907, sustituiría (aunque puede ser una continuación) a la saga Paso, aunque por concepto deportivo, se asemejaba más a la Ducati 851. De la 851 precisamente procedía el basculaste, horquillas, frenos, además de compartir cárter, relaciones de cambio, la refrigeración, la inyección..

Si algo ha diferenciado a las Ducati, ha sido su chasis tipo tubular. En esta 907, el chasis era un doble cuna de acero. Quizá se podría decir, que con el dominio de las motos japonesas en los 90, esta Ducati quiso tener los «ojos más rasgados posible».

El motor de la 907 es un 4 tiempos bicilíndrico en V a 90 grados. Heredado directamente del mundial de Superbike, aunque con las pertinentes ajustes, para dulcificar su respuesta y hacerlo más fiable. Con algo más de 80 cv, alcanzaba más de 200 km/h de velocidad punta. Era mas lenta que sus rivales, pero lo compensaba con una gran parte ciclo y una aceleración fulgurante. Su punto fuerte eran las carreteras convencionales. Donde sin marcar grandes cronos, podías disfrutar de su conducción y su sonido. Su peso de 215 kg, no la hacía especialmente liviana.

En su época, costaba 1.449.000 ptas. Para que te hagas una idea la Kawasaki ZZR 600, la CBR 600 o la bonita Suzuki GSX 750 F rondaban el millón.

Más lenta y más cara. Pero es que en estos años, excepto alguna rara excepción, ningún modelo de Ducati se la veía (como ahora), como el arma más letal contra el trono en circuito. Simplemente Ducati era la moto italiana bonita, con la que más disfrutarías conduciendo. ¿El tiempo por vuelta? eso, era cosa de japoneses. En Italia, era más importante la Dolce Vita.

Con esta 907, Ducati pretendía enterrar algunos diablos del pasado. Como ya sabes, no cuajó tampoco el mundo Ducati en los 90 aunque eran motos admiradas cada vez que se veía una. Pero se podría decir que con este modelo Ducati presentó los credenciales del futuro. No solo porque en algunos aspectos, se asemejaba al mundo japonés. Sino porque empezaban a importar cosas, como acabados, fiabilidad etc, que antes importaban un comino. Pero dada la trayectoria de ventas que tuvo esta moto, nadie hubiera predicho que hoy Ducati, está donde está.

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