Cuando he visto las primeras fotos del Aston Martin DB12, me ha parecido un coche muy bonito. Leyendo sus características, he sentido un escalofrío. No hay ni rastros de hibridaciones y motores eléctricos. Aston Martin ha querido crear un coche para disfrutar de la experiencia de conducir.

Aston Martin no lo llama deportivo o superdeportivo, sino superturismo. Y tiene su lógica. Bajo un diseño rompedor, con muchos rasgos de la marca inglesa. Se encuentra un interior y detalles con todo tipo de lujos y aunque su motor, un V8 turbo, no tenga hibridaciones o motores eléctricos, este DB12 es un compendio tecnológico. Tiene 680 cv, acelera de 0 a 100 en 3,6 segundos y llega a los 325 km/hora de velocidad máxima.

Tiene una dirección asistida super directa, amortiguadores inteligentes, un diferencial electrónico trasero. El DB 12, es un laboratorio tecnológico. Es un coche mejor que el DB 11, bonito y que se pondrá a la venta a finales de año. En el interior destaca precisamente, que sigue pareciendo un coche. Tiene su pantalla, como todos, pero no ocupa todo el salpicadero. De hecho tiene algunos botones físicos para algunas funciones. ¿Habrá contribuido Fernando Alonso en la puesta apunto de este precioso Aston Martin?

