Prueba SEAT 1430 potenciado. Un señor quinqui.

Hablar del 1430, es hablar de uno de los coches clásicos mas queridos en España. Para algunos, este coche simboliza el “ macarrismo “ mas setentero y barriobajero. Dando fé de ello, una retahíla de películas de culto del llamado cine Quinqui. Vaquilla, El Torete, o algo mas reciente Torrente, eran grandes fanáticos del 1430. Personajes que en la canción de Siniestro Total, Oh, que raro soy, precisamente no son hombres honrados.

Las branquias encima del parachoques distinguen al 1430 potenciado

No tenemos más que ir a concentraciones de clásicos, para ver que el Seat 1430 es decorado con colores de competición de Salvador Canellas, o que parezca que las llantas Targa, son las que llevaba el modelo de serie. Nada más lejos de la realidad. Esto son decoraciones que el usuario habitual del 1430 hace, para destacar su agresividad y rebeldía.

Sin embargo, existe otro ideal del 1430 que parece, que en España se ha impuesto menos. Y que simboliza el 1430 como lo que tambíen es: un coche cómodo, señorial y elegante. ¥ quizá eso sea el verdadero tesoro de este coche. Poder llevar a la familia de viaje, después vas a trabajar con Chopín en el radicasete, para después cambiár la cinta y poner el Fary antes de irte de cañas mientras vas a ver a ganar al Madrid la Copa de Europa otra vez.

Cuando compré este 1430 a mi amigo Jose Luis, un gran amante de coches con una colección imprsionate de Mercedes, lo primero que hice fue ajustarle el carburador y cambiarle la correa de distribución. La primera vez que arranqué, puse la cinta que sobresalía del radiocasete, suponía que sería alguna cinta de grandes éxitos de Julio Iglesias, Manolo Escobar, o un mix de canciones veraniegas movidas, de esas que solo se digieren con alguna bebida alcohólica. Pero no, para mi sorpresa, empezó a sonar el barroco de Bach

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La misa en Si menor, inundó el habitáculo del 1430 convirtiéndolo en un lugar casi sacro. Revisaba su cuadro de instrumentos circular seguido de un salpicadero con madera, un solitario reloj analógico. Sus butacones del color del vino, como si una botella de tempranito, se hubiera caído desde el cielo y hubiese estrellado dentro del coche. Todo, dentro del 1430 rezuma solemnidad, sobriedad. Únicamente la palanca de cambios, con un pomo de los de antes, con arena de playa y una pequeña estrella de mar dentro, hacia un pequeño guiño a la otra parte granuja y barriobajera del coche. Lo demás, ni rastro. Se parece más a un hombre que termina sus comidas con un puro y una copa de brandy, que a alguien que come con una Mahou verde y toma de postre tarta de queso.

Sus rivales en la época eran el Renault 12 S o el Simca 1200, mas tarde vendría el Citroen GS. Eran coches más modernos en cuanto a concepto, pero este 1430 potenciado, fue una obra maestra. Si bien, como sabéis, había también una versión 1600 (que fue el primero que probamos en Cuarta Marcha) y el 1800. Pero se dicen, que por potencia y concepto del motor (biarbol) se encuadraban en otra categoría de coche, incluso manteniendo la misma carrocería.

Este motor delantero con propulsión ha tenido siempre varias diatribas acerca de su estabilidad. Sinceramente, a mi me parece un gran chasis, directo, suspensiones cómodas, suficientemente estable y algo cabezón. Creo que esas diatribas se fundamentan, en que este coche, tan sobrio como Bach, era usado tambíen en multitud de subidas y rally de la época. Además con dignos resultados.

De serie, como esta este Seat 1430, no es un coche maravilloso para enlazar curvas cerradas y lentas. Pero lo podría ser. Y eso, es lo que descubrieron en los 70 y en los 80. El SEAT 1430, con unas pocas modificaciones, sobre todo centradas en la suspensión, en las llantas y pasos de rueda, era un coche que cambiaba radicalmente. Haciéndolo realmente eficaz en tramos cronometrados. Pero claro, al igual que el SEAT 600, que era un coche urbano y se usó para viajar, El 1430, era un coche familiar, cómodo, bien acabado para la época, que en España, también sirvió para ir de carreras. Principlamente, amigos cuartomarchistas, porque tampoco había otra cosa.

Prueba en YouTube del 1430

Uno de los grandes pros de este coche, sin duda, son sus frenos. Como amante del clásico, poseedor de unos cuantos, y probador de otros más, lo que más se agradece cuando montas en un clásico es que frene bien y este frena muy bien. En el 1430 potenciado Bendiberica afino el tarado, haciéndolo seguro y que se dosifica muy bien, apenas sin esfuerzo de pisada. Como casi en un coche moderno. No los he probado en condiciones racing, supongo que se calentarán y perderán mucha eficacia pero son geniales para un uso normal del coche.

Las luces también son sorprendentes, sobre todo las largas. Hay coches actuales y perdón por la odiosa comparación, que alumbran peor que este coche. La luz e intermitentes se ven bien, tanto de día como de noche.

En cuanto al motor, para mi es una de las creaciones más geniales de Fiat/Seat. Este 1430, es tan bueno que ha sido montado en varios coches; así de memoria, en algún 131, en el 128 y en el Fura, el Crono, del que ya hicimos la prueba en nuestro canal de YouTube Cuarta Marcha. Los retoques del potenciado respecto al normal son el alzado de las válvulas, que aumenta unas décimas, retocaron la carburación, y la cámara de combustión que es distinta al 1430 normal. Con todo, se ganan 5 CV de potencia. Es un motor agradable, con un bonito sonido y que anda lo suficiente para tus salidas de fin de semana.

Las marchas me parecieron bien escalonadas, con una primera algo corta pero eficaz a la hora de tener una “reductora”. Fijaos, que la quinta velocidad del Fura Crono, es genial para ganar velocidad y que puedas seguir escuchando a Bach o al Fary. Pero, yo no soy amigo de modificaciones. Si las 4 marchas de tu 1430 van bien, dejalás así, a no ser que el trabajo para poner una caja de 5 sea fino y la caja de cambios esté en buen estado.

El 1430, va bien y holgado a 120 km/h. Siendo su velocidad máxima cercana a los 160. Pero lo que mas sorprende es su facilidad de coger velocidad hasta unos 80 km/hora aproximadamente. El coche, que no debe ser muy aerodinámico, es especialmente bueno en aceleraciones, pudiendo ser rival de algún chavalín despistado con un pequeño motor de 3 cilindros en el semáforo. En cuanto al consumo, hace unos 9 litros a un ritmo moderando. A punta de gas y sin forzar la mecánica. Porque, lo que queremos es que nuestro coche dure mucho tiempo.

Hoy los puedes encontrar desde 4000 mil a 6000 mil euros. Es un coche cómodo, amplio, con maletero y con buena calefacción. Que no tiene problemas de temperatura y su motor es fiable y suficientemente potente. Hay piezas de recambio, se repara bien, es accesible mecánicamente y aunque acusa el paso del tiempo respecto a sus rivales de la época ( y posiblemente a tus opciones de compra) tiene algo que sus rivales o no tienen, o no tienen suficiente: carisma e historia.

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